jueves 8 de enero de 2009

¿Dónde va tu vida virtual si mueres?

Mientras me lavaba los dientes me ha asaltado una de esas preguntas extrañas pero muy importantes hoy en día, y que da título a esta entrada: Y si te mueres de repente, ¿qué pasa con tu vida virtual?
Me explico.
Si eres una persona responsable, tu contraseña no será tu fecha de cumpleaños, ni el nombre de tu perro, ni nada similar. Y tampoco se la habrás dicho a nadie. Entonces, si te murieras de golpe, nadie conocería esa contraseña y no podrían cerrar cuentas de correo, Facebook, flickr, MSN, Twitter, Google, y tantas otras.
¿Deberíamos darle esa contraseña a alguien de quien nos fiemos de por vida? Siempre he sido partidario de que tu cónyuge, pareja o similar no conozca tus claves -no vaya a ser que descubra que le pones los cuernos-, así que quizá el padre, o la madre, o un amigo muy cercano que no se vaya a enamorar de tu actual pareja, o…
Es difícil decidir. Y después de eso, la persona debe aceptar todas las responsabilidades que conlleva: guardar un papelito donde sólo aparezca la contraseña, recordar qué es ese papelito, cambiarlo por otro cada vez que dicha persona cambie la contraseña, esconderlo en un lugar seguro y lejos de las manos de cualquiera (incluidos cónyuges), etc.
La verdad es que no me parece fácil ni trivial. Está claro que si no hay dinero ni propiedades de por medio no es muy grave, pero si alguien se hace pasar por un familiar tuyo muerto, la puede liar bien gorda.

¿Qué pensáis sobre esto?

5 comments:

vatos dijo...

En EEUU ya hubo problemas legales con un caso de estos, no recuerdo si era gmail o facebook. Pero la empresa se negó a dar las claves a la familia.

Y no me parece mal, la verdad. Mi correo es mío, no quiero que nadie lo lea. Lo que hay sólo me incumbe a mi.

A lo mejor en un sitio como facebook si seria útil que hubiera una forma de marcar a alguien como "desaparecido", de manera que si mucha gente lo marca, se le enviara un mail que, si no responde, marcara ese perfil de forma especial.

En otros sitios... No se. Siempre se podria poner un "mecanismo de hombre muerto en el mail": si en dos meses no entras, se envía un mail a alguien.

E.C.M. dijo...

y por qué va a tener que desaparecer?? no sé, si se supone que es tu amigo"amigo, no mierda de Facebook" vivirá contigo, ¿no? a mí, me pasa, aunque parezca raro.

Respecto a los correos,... me incumbe a mí, sí... pero yo nombraría un censor que deje leer a determinada gente determinadas cosas... el problema es que sólo conozco una o dos personas capaces de conocerme lo suficiente como para acertar más de un 75 %... y no sé si ellos estarían dispuestos a bucear en mi intimidad una vez muerto (vivo está claro que sí XD). Vamos, que creo que si muero ahora mismo, de repente, me voy a dejar muchísimas cosas colgadas... sería como "terminar mi labor"... o algo...

Bueno, que divago grandemente, les dejo, mejor les dejo.

Inkfected dijo...

Ideaca,

Página para administrar contraseñas entre personas que previamente lo han acordado.

Dos o más personas (colegas) se abren una cuenta en la página, se dan de alta como colegas de password y comparten información sobre los passwords agenos sólo en caso de presentar certificados de defunción.

...A lo mejor es una puta mierda de idea ahora que lo pienso...es que estoy en germany aburrido, porque hasta las 19.30 no tengo el simulador.

MnGyver dijo...

No es una ideaca. Necesitarías tener una empresa física: ¿dónde presentas el certificado de defunción?
Y además, ¿quién pagaría por eso? Yo no, y mira que la pregunta me la he hecho yo.
Lo siento, pero esta no la meto en la bolsa de las ideacas.
Por otro lado, tus ideacas que lo sean de verdad, no deberías ponerlas en un blog, que llas puede leer cualquiera y robártelas

Anónimo dijo...

Depende mucho de la valoración económica que hagas de tus paginas y tus cuentas de correo y esas cosas.

Pero lo que si se puede hacer (y en principio es legal), es dejar especificado en tu testamento que alguien se encargue de avisar en las páginas web y correos de que has muerto.
Eso significaría dejar en posesión de alguien (el abogado que redacte tu testamento, por ejemplo) un documento con tus cuentas y claves. Una vez hayas muerto, será el albacea el encargado de custodiar los documentos hasta que la persona que hayas designado se haga cargo de la tarea encomendada.

;)