Al día siguiente de la excursión de Hakone el tiempo seguía igual, así que no cambiamos nuestros planes: Excursión a ver los templos y santuarios de Nikko, Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde 1999.
Esta vez el viaje fue mucho más relajado. Un Shinkansen hasta Utsunomiya, y desde allí un tren normal hasta Nikko, con una pareja de enamorados y unos jubilados.
Rinno-ji es un complejo de 15 edificios de templos budistas. Fue fundado en 766, y rápidamente se convirtió en un famoso lugar de meditación en las montañas.
Nikko es conocido principalmente por el Toshogu, el mausoleo de Tokugawa Ieyasu.
Aquí se encuentra también la famosa talla de los tres monos, uno de ellos tapándose los oídos, otro tapándose la boca, y el tercero tapándose los ojos.
La puerta Yomei-mon es uno de los 5 tesoros nacionales que se encuentran en Nikko.
El mausoleo Taiyuin tiene una puerta flanqueada por dos dioses protectores: Misshaku-kongou y Naraen-kongou.
Cuando terminamos, nos tomamos un té y algo de comer para entrar en calor y secarnos un poco.
Aunque este día el tiempo también fue muy malo, le daba un ambiente misterioso y sobrecogedor que, al menos para mi gusto, incluso mejoró la visita –aunque sin lluvia hubiera estado mejor.














2 comments:
joer tio, que viaje mas chulo.
A ver cuando quieres repetir uno conmigo por ahi.
Pero a otros sitios, aunque a Riga si que volvía.
xDD
@NeoInet: Pues estoy dándole vueltas a Egipto, Japón y Vietnam-China. Te mantendré informado.
Publicar un comentario en la entrada