Domingo, 21 de septiembre de 2003
Llegamos al aeropuerto de Narita a las 9 de la mañana, 24 horas después de haber despegado de Barajas.
Nos recibió un tifón que duraría varios días.
Tras pasar por inmigración, coger la maleta, y abrirla para que la inspeccionen, compramos el Japan Rail Pass. Con él podremos viajar sin pagar en todos los trenes, autobuses y barcos de la compañía Japan Rail, y realmente pocos más transportes hace falta coger.
Cogemos el Narita Express que, en algo menos de una hora, nos deja en la estación de Tokyo, en el centro de una población de más de dos mil kilómetros cuadrados. Allí dejamos las maletas en las taquillas, y nos pusimos a andar.
Lo primero que hicimos fue ir a Akihabara –también conocico como Akiba –, el barrio más tecnológico y friki del mundo. Nos perdimos un poco, pero llegamos sin demasiado problema. Estuvimos entrando en tiendas, grandes almacenes de tecnología, edificios llenos de manga y anime… increíble.
A la hora de comer nos metimos en el primer lugar que pillamos, a tomarnos unos ramen –o udon, no recuerdo – bien calentitos.
A todo esto yo estaba buscando la cámara reflex a precio decente que acababa de sacar Canon, la EOS Kiss Digital (aquí 300D), pero estaba agotada en todas partes. Al final, en una tienda, la encontré, y además el que nos atendió era mexicano, así que no tuvimos ningún problema con el idioma.
Y después, a seguir andando un poco por Akihabara para ir en la línea Yamanote de tren hasta Shinjuku, ver el centro comercial Midori y los impresionantes rascacielos que hay allí, sobre todo el del gobierno metropolitano de Tokyo.
Bien entrada la noche, decidimos volver a la estación de Tokyo a recoger las maletas, y coger el tren y el metro hasta el hostal Tokyo Yoyogi Youth Hostel, en las antiguas residencias deportivas de las olimpiadas de 1964. Tenía habitaciones individuales, un ofuro común, y otro casi individual. Esa noche nos equivocamos y no utilizamos el común, pero a partir del día siguiente no perdimos la oportunidad. ^_^





4 comments:
Mola tio pero me tienes k decir como, o que método usas para poner los enlaces, hehehe, me parece un coñazo.
Lo del tifón debió ser la ostia. Ahora me planteo un viaje a japón y me daría miedo jeijiji, a ti no?
Salu2
@Invisible: Lo de los enlaces no tiene misterio, selecciono el texto, le doy al botón del enlace, y pongo la dirección a la que quiero que vaya.
Con lo del tifón no hubo problema, sólo muchísima lluvia y viento. Pero allí están muy preparados, tienen cada dos por tres.
Aigh...
Mucho hablar de tu camarita, y ni mencionar mi encuentro en Aiba con el que serái mi gran amor (tecnológico) durante los siguientes cuatro años... y esa dura decisión entre el más potente, Vaio Serie Z (inédito en Europa), y el precioso y, para los estándares de entonces, diminuto Vaio Serie TR... ^_^
...Y todo el resto del viaje dándote el coñazo sobre cual de los dos llevarme de vuelta!!!
Por cierto, veo que aparecemos en el restaurante con el PRIMER paraguas que adquirimos allí ¿Cuantos fueron en total?
@GaGárate: Cierto, cierto, no lo recordaba.
Gran mini portátil, sin ninguna duda ^_^
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